lunes, 23 de marzo de 2026

Biografía de Víctor Manuel Durán Benítez: "El Catire"

Por: Carlos Rodríguez Arrieche Cronista municipal de Carache 2026

Mandolinista, Compositor y Baluarte del Patrimonio Cultural del estado Trujillo

 Filiación y Raíces Genealógicas

Víctor Manuel Durán Benítez nació en el poblado de Carache, estado Trujillo, el 4 de agosto de 1916. Fue hijo legítimo de Eulogio Durán y María de la Asunción Benítez. Su entorno familiar estuvo marcado por una profunda raigambre carachense; creció junto a sus hermanos Romelia, Elba Belén, Florinda, Francisco (conocido como "Mano Chico") y Cándida (quien fallecería prematuramente a los 25 años).

Un dato genealógico de gran relevancia es su parentesco con figuras cumbres de la cultura venezolana: era primo hermano de Manuel Sánchez Benítez, padre del célebre tenor Alfredo Sadel (Alfredo Sánchez Luna), vinculando así su linaje directamente con la excelencia vocal de América.

Infancia y el Despertar de un Virtuoso

Realizó su formación primaria en la Escuela “Dr. Seijas” y recibió lecciones particulares de la preceptora Guadalupe Román. Aunque su entorno familiar no era estrictamente musical, la prensa destaca que "desde el vientre materno" ya traía el estímulo de la inspiración.

Su verdadera escuela fue la observación. Siendo adolescente (entre los 14 y 18 años), frecuentaba la pulpería de Hermenegildo Aldana, músico y director de la banda "Juan Landaeta". Allí, el joven Víctor observaba con fijeza cómo Aldana ejecutaba la mandolina. Tras insistir en que se le enseñaran los tonos básicos, Víctor comenzó a practicar de forma autodidacta con una facilidad pasmosa que sorprendió a los músicos veteranos. En poco tiempo, lo que comenzó como una curiosidad en un negocio de pueblo, se transformó en una destreza técnica que lo posicionaría como el mejor ejecutante de la región.

Consagración Artística y Estilo Único

Víctor Durán no fue solo un músico; fue un renovador del instrumento. Se le reconoce como un "virtuoso y mago de la mandolina", capaz de extraer notas adornadas y subyugantes con un fraseo que mezclaba el sentimiento profundo con una precisión técnica impecable.

Su carrera lo llevó a codearse con la élite musical del siglo XX. Mantuvo una estrecha relación de admiración mutua con los maestros de la guitarra Alirio Díaz y Rodrigo Riera. Su proyección internacional alcanzó un punto álgido cuando el Dr. Numa Quevedo, embajador en Colombia, lo invitó a Bogotá; lo que sería una estancia de días se convirtió en un mes de presentaciones debido a la fascinación que su ejecución despertó en el cuerpo diplomático y los conocedores del arte en el país vecino.

 El Vals "Carache" y el Legado Compositor

Como creador, su obra es un pilar de la identidad trujillana. Su catálogo incluye:

  "Carache": Su vals más emblemático, elevado a la categoría de himno sentimental del municipio.

  "Yolanda": Dedicado a la esposa del Dr. Numa Quevedo.

  Otras piezas: "El Negrito Che", "Una Tarde en las Adjuntas", "El Arroyo", y los pasodobles "El Morere" y "Acapulco".

Su música fue grabada en tres producciones discográficas principales (incluyendo los álbumes "Armonías Trujillanas" y "Homenaje al Maestro Víctor Durán"), asegurando que su técnica de pulsación de cuerdas quedara preservada para la posteridad.


‎El Hombre detras del Mito: Bohemia, Ética y Legado Final
La Estancia en la Capital y Labor Social
‎Hacia finales de la década de los 40, el "Catire" Víctor se estableció en Caracas. Su vida en la gran ciudad fue una mezcla de reconocimiento artístico y servicio público. Durante los años 50, se desempeñó como Inspector Sanitario adscrito al Ministerio de Sanidad.
‎Sin embargo, su aporte más humano ocurrió en la década de los 70, cuando trabajó para el Ministerio de Justicia. Allí, bajo la jefatura de personal de su sobrino Raúl Aldana, fue nombrado para impartir clases de mandolina, guitarra y cuatro en los centros penitenciarios de Caracas. Esta labor transformó la música en una herramienta de rehabilitación, llevando belleza y disciplina a espacios de encierro. Durante su tiempo en la capital, residió en la esquina de Cipreses y alternó con figuras como el periodista Miguel Ángel Mesa Barrios y los hermanos García del Trío Cantaclaro.
La Filosofía del Silencio: La Anécdota del Ministro
‎Víctor Durán poseía una personalidad firme y, para algunos, difícil de comprender si no se entendía su respeto sagrado por el arte. Una de las anécdotas más famosas ocurrió durante el cumpleaños de un Ministro de Justicia. Al ser invitado a tocar, el "Catire" exigió un salón aparte, lejos del bullicio de la fiesta.
‎Cuando el Ministro entró al salón para escucharlo, Víctor le espetó con la franqueza que lo caracterizaba:
"Es para usted que voy a tocar esta pieza, pero por favor: me cierra la boca y me abre las orejas, y si no, no toco".
‎Ante el asombro de los presentes, el Ministro ordenó silencio absoluto. Tras deleitarlos con "Como llora una estrella", el alto funcionario, conmovido por su virtuosismo, le ofreció ayuda económica, a lo que Víctor respondió con su habitual desprendimiento: "Yo no necesito que me ayude, lo que necesito es que me oiga cuando esté tocando".
‎ Retorno al Terruño y Ocaso
‎Cansado del ajetreo capitalino, al final de la década de los 70 decidió emprender el regreso definitivo a su "plácido Carache". Se instaló en su casa materna junto a sus hermanas Romelia, Elba, Belén y Florinda. A pesar de su longevidad, mantuvo su destreza en las cuerdas hasta que las complicaciones de la diabetes comenzaron a mermar sus facultades físicas.
‎Falleció el 7 de noviembre de 1996, a los 80 años de edad. Su cuerpo recibió honores en capilla ardiente en el Salón de Sesiones de la Alcaldía de Carache, rodeado de ofrendas florales y del llanto de un pueblo que despedía a su máximo exponente musical.
‎Reconocimientos Póstumos
‎Su legado fue blindado mediante diversos honores:
‎ Patrimonio Cultural: Declarado por decreto del Ejecutivo del Estado Trujillo.
‎ Orden Coronel Pedro Miguel Chipía (1979): Recibida en vida.
‎ Epónimo: La Escuela de Música de Carache lleva su nombre.
‎Condecoración Gran Cacique Karachí (1991): Otorgada por el Concejo Municipal.
‎Fuentes de Investigación y Archivo
‎Para el respaldo documental de esta biografía, se han consultado y cruzado las siguientes fuentes:
Testimonios Orales:
‎   Raúl de las Mercedes Aldana Durán: Sobrino directo y autor de la semblanza biográfica original.
‎  
‎ Juan José Colmenares Cañizales: Cronista y testigo del impacto cultural de Durán.
Hemerografía:
‎   Diario El Tiempo (Estado Trujillo): Artículos de Luis Manuel Solarte Cañizalez ("La Mandolina le permitió expresar su creatividad y talento musical"
‎ Registros Civiles:
‎   Actas de nacimiento y defunción de la Parroquia Carache (fines del siglo XIX y mediados del XX) que confirman la filiación de la familia Durán-Benítez.
‎ Registros Digitales:
‎  
‎ Blog oficial del Cronista de Carache (Carlos Arrieche).
‎ 
‎Archivos sonoros de las producciones "Armonías Trujillanas" (1964) y "Homenaje al Maestro Víctor Durán".


No hay comentarios:

Publicar un comentario